explicacion del blog

Este un blog creado por MAD ÁFRICA para analizar el actual conflicto que sufre el pueblo de Malí. Pretendemos dar a conocer a través de diferentes documentos una visión global del conflicto, sus origen y especialmente las repercusiones políticas, económicas y especialmente sociales de esta situación

martes, 19 de febrero de 2013


La guerra de Francia en Mali, un movimiento más en el gran tablero de ajedrez

Periódico Diagonal


La primera clave que debemos tener en cuanta al analizar el conflicto de Mali es que actualmente Francia forma parte de un sistema imperial occidental, liderado por los anglosajones, en el que se da ciertamente un reparto de papeles pero en el que ningún miembro puede ir a su aire sin el visto bueno del núcleo duro de ese Imperio: las grandes “familias” de financieros que crearon y controlan la Reserva Federal estadounidense, la Unión Europea, el Banco Central europeo, el euro…

François Hollande es, desde hace muchos años, miembro de la French American Foundation, constituida en 1976 por estas poderosas “familias”, a la que Pierre Hillard califica como “El Caballo de Troya estadounidense en Francia”. Tanto Nicolas Sarkozy como François Holland son 'criaturas' de los poderosos clubes fundados hace muchas décadas por esas familias que se ríen de nuestras categorías: izquierdas-derechas (de hecho financian a ambas), de la visión de un mundo dividido en Estados soberanos y de toda la ignorancia de 'la gente ordinaria'.
Su poder es tal que la Administración estadounidense y su impresionante Ejército (con un presupuesto militar que iguala al del resto del mundo) son sólo instrumentos para ejecutar sus proyectos. Se acabaron los tiempos en los que la Francia de Mitterrand no se plegaba a los designios imperiales y había que doblegarla en Ruanda y el Zaire (hoy RD de Congo), aunque fuese a costa de carnicerías con millones de muertos.

Conflictos en otros países
La segunda clave que no podemos olvidar es que los recientes conflictos en Costa de Marfil, Libia, Siria, Mali… no son accidentes aislados que llegan uno tras otro en una secuencia casual. Ya en 1997 Zbigniew Brzezinski, seguramente el más importante estrategas de estas grandes familias, exponía en su libro El gran tablero de ajedrez que el dominio de Eurasia (Europa y Asia) es la garantía de la supervivencia y la prosperidad del Imperio.
Y que, por tanto, el mayor y más urgente interés de Estados Unidos, como primera potencia verdaderamente global, es asegurar que ninguna potencia rival llegue a controlar Eurasia. Este dominio conlleva también el del Continente Africano, que según Zbigniew Brzezinski está ligado y subordinado al Euroasiático. Quien los domine controlará el mundo.
África es para estas gentes una de las "regiones" consideradas como "periféricas” y “poco evolucionadas”, pero poseedoras de enormes recursos naturales, energéticos y de todo tipo. Para todo ello se creó recientemente el AfriCom, el mando unificado estadounidense para África. La influencia de la doctrina Brzezinski es grande, tanto entre demócratas como entre republicanos. El mismo David Rockefeller, el 'gran hombre' de los poderos y discretos clubes en los que se aglutinan 'las familias', quedó tan deslumbrado por él que le encargó la creación de la Comisión Trilateral.

Intereses en Mali
Sólo cuando hayamos encuadrado el actual conflicto de Mali en este amplio marco, podremos entenderlo en su especificidad. El hecho es que, una vez más, la vida parece empeñarse en premiar la “desinteresada generosidad” imperial haciendo que en los países “liberados” surjan posteriormente, como por arte de magia, todo tipo de recursos excepcionales que quedan en manos occidentales. En el caso de Mali, oro, uranio, coltán, litio, gas, petróleo… y todos los otros recursos que iremos conociendo en los próximos años (como ha sucedido en las otras “generosas intervenciones” anteriores) pero cuya existencia ya conocían desde hace años nuestros 'heroicos' líderes.

Y además, está la cuestión geoestratégica: Mali está en el centro de una región de altísimo interés. Tiene fronteras con siete países, todos ellos estratégicos por uno u otro motivo. Mauritania, Senegal, Guinea y Costa de Marfil, se abren, con sus recursos, al Atlántico; Níger, al que Francia también ha enviado fuerzas especiales, es uno de los mayores exportadores de uranio, que está controlado por la transnacional francesa Areva; Argelia, potencia mundial en la producción de gas, merece un lugar especial en el análisis de este conflicto. Algunos analistas tan bien informados como el francés Thierry Meyssan creen que todo esto “abre la vía a la desestabilización de Argelia” en la llamada guerra del gas y analiza también en tal contexto el extraño y “casual” ataque a la planta de gas de Amenas. Ataque realizado por la brigada Khaled Abu Al-Abbas, rama de los yihadistas de AQMI que fue coordinada por un canadiense apodado Chedad, según reveló el The Jerusalem Post.

Con la excusa del terrorismo
Por lo demás, en este dossier encontramos los reiterados y consabidos elementos criminales y propagandísticos de siempre: la toma del poder por un “hombre fuerte” y sus compañeros golpistas formados militarmente en Estados Unidos (en este caso, el capitán Amadou Sanogo y los oficiales del CNRDRE, cuyo golpe de Estado fue legalizado por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, presidida por Alassane Ouattara, puesto por Occidente en el poder un año antes en Costa de Marfil) y la financiación y el apoyo militar a los diferentes grupos que pueden ser considerados “heroicos luchadores por la libertad” o “terroristas” según convenga (en este caso, las tribus tuaregs y las diversas unidades militares del país a cuya formación se han dedicado cerca de 600 millones de dólares en los últimos cuatro años según el New York Times); la utilización de tales grupos para crear conflictos y la posterior intervención bajo el pretexto de resolverlos, de la lucha contra el terrorismo, de las motivaciones humanitarias o de la defensa de los derechos humanos; la rapidez en el despliegue de las fuerzas imperiales (rapidez tras la que es muy difícil el no ver una planificación) en el mismo momento en el que suena el disparo de salida, que suele ser siempre un 'evento” que justifica tan “generosa intervención” (rapidez que contrasta fuertemente con el abandono desde hace diecisiete años de la sociedad congoleña en manos de los agresores ruandeses)...

Así que, como muy bien afirma Manlio Dinucci: “Lo que ha comenzado en Mali, con las tropas franceses como punta de lanza, es por lo tanto una operación de gran envergadura que, desde el Sahel, se extiende hacia el África occidental y oriental. Esta operación se conjuga con la que comenzó, en el norte de África, con la destrucción del Estado libio y las maniobras para ahogar, en Egipto y otros países, las revueltas populares. Una operación a largo plazo que forma parte del plan estratégico tendiente a poner todo el continente africano bajo el control militar de las ‘grandes democracias’, que hoy vuelven a África con casco colonial pintado con los colores de la paz.”

Joan Carrero Saralegui es promotor del Forum Internacional para la Verdad y la Justicia en el África de los Grandes Lagos y autor de los libros: África, la madre ultrajada y La hora de los grandes filántropos.

miércoles, 6 de febrero de 2013


Mali: civiles amenazados por todas las partes en conflicto

MARTES 05 DE FEBRERO DE 2013 20:48
MERCEDES ARANCIBIA

Mali-civiles-MSF

El ejército de Mali ha cometido graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario (DIH) en el conflicto, que continúa, contra los grupos de rebeldes armados, y entre ellas ejecuciones extrajudiciales de civiles, según los testimonios recogidos por Amnistía Internacional (AI) en una misión llevada a cabo recientemente en el país, cuyas conclusiones se recogen en el informe titulado “Mali: primer balance de la situación de los derechos humanos cuando llevan tres semanas de combates”.
El informe también indica que los grupos islamistas han cometido igualmente graves atentados contra los derechos humanos y violaciones del DIH, sobre todo homicidios ilegales y el reclutamiento de niños soldados. Además, está demostrado que al menos cinco civiles, tres de ellos niños, murieron en un raid aéreo en el marco de una operación conjunta de los ejércitos francés y maliense.
Durante su visita, la delegación de Amnistía Internacional llevó a cabo investigaciones en las ciudades de Ségou, Sévaré, Niono, Konna y Diabaly. “Mientras continúan los combates en Malí, todas las partes en el conflicto deben garantizar que respetan el derecho internacional humanitario, y en particular garantizar un trato humano a los prisioneros al tiempo que toman todas las precauciones necesarias para reducir al mínimos los daños causados a la población civil”, ha afirmado Gaëtan Mootoo, investigador de AI en Malí.
AI ha recogido testimonios que indican que el 10 de enero de 2013, víspera de la intervención francesa, el ejército de Malí detuvo y ejecutó extrajudicialmente a más de una veintena de civiles, la mayoría en la ciudad de Sévaré, en el norte del país. Allí, testigos presenciales contaron que habían visto a soldados arrojar los cuerpos de varias personas a un pozo en el barrio de Waïludé: “Una vez arrojados los cuerpos al fondo del pozo, [los soldados] dispararon dos o tres ráfagas de ametralladora dentro”, dijo un testigo.
Varias personas hablaron de cómo las fuerzas de seguridad de Malí actuaban aparentemente contra personas de las que sospechan que tienen alguna relación con grupos armados islamistas, a menudo por motivos muy poco fundados, como su indumentaria o su origen étnico: “Mucha gente tiene realmente miedo a ser detenida, o algo peor, por los militares. Las fuerzas de seguridad deben garantizar que se protege a las personas de cualquier represalia a causa de su etnia o sus supuestas simpatías políticas”, ha afirmado Mootoo. “Las autoridades deben también emprender de inmediato investigaciones independientes e imparciales sobre todo informe de ejecución extrajudicial cometida por las fuerzas armadas, y suspender en sus funciones a todo integrante de organismos de seguridad sospechoso de estar implicado en violaciones de derechos humanos.”
Además, el ejército de Malí ha llevado a cabo detenciones arbitrarias de personas sospechosas de vinculación con los grupos armados islamistas. AI se entrevistó con varios detenidos que declararon haber sufrido palizas u otros malos tratos mientras estaban detenidos; igualmente ha documentado informes de ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por radicales islamistas. Testigos de los hechos contaron cómo los radicales islamistas ejecutaron sumariamente a cinco soldados malienses heridos y a un civil en Diabaly los días 14 y 15 de enero, tras la captura de la ciudad por grupos armados islamistas.
Además, son cada vez más abundantes los indicios de que los radicales islamistas han reclutado por la fuerza y usado a niños soldados en sus filas. En Diabaly, varias personas contaron que habían visto a niños, algunos de sólo 10 años, armados con fusiles junto con los combatientes islamistas. En Ségou, AI pudo entrevistarse con dos niños soldados capturados, uno de los cuales mostraba signos de enfermedad mental.
“El niño estaba silencioso y abatido, y no pudo hablar con nosotros; parecía que su mente no estaba allí del todo”, ha afirmado Mootoo. “El reclutamiento de niños soldados debe cesar de inmediato, y los que puedan encontrarse aún en las filas de los grupos armados islamistas deben ser liberados.”
Existen también indicios preocupantes que indican que cinco civiles –entre ellos una madre y sus tres hijos de corta edad– murieron en un ataque aéreo lanzado en el contexto de una contraofensiva llevada a cabo por las tropas francesas y maliense.
El ataque se produjo la mañana del 11 de enero de 2013, primer día de la intervención francesa, en la ciudad de Konna. A pesar de que responsables franceses han declarado a AI que no llevaron a cabo ningún ataque a esa hora en Konna, que un miembro del gobierno y un oficial militar de alto rango maliense confirmaron a la organización que en la mañana del 11 de enero se inició una operación conjunta dirigida contra la ciudad, con la participación de militares franceses. “Es absolutamente imprescindible que tanto Francia como Malí lleven a cabo una investigación para determinar quién llevó a cabo ese ataque. Las conclusiones deben hacerse públicas en su integridad para que se pueda saber si se cometió alguna violación del derecho internacional”, ha afirmado Mootoo.


Los rostros del conflicto de Mali


Mariam Coulibaly

domingo, 3 de febrero de 2013


Mali: en primera línea de conflicto.

La información sobre la guerra en Mali es milimétricamente controlada por el Gobierno militar del país, según cuenta el colaborador de RT Gonzalo Wancha desde la zona del conflicto.

Una vez más la Sociedad Civil es la principal afectada .....   leer más .....

sábado, 2 de febrero de 2013


Lo normal y lo anormal en Malí

Sería un error creer que con la toma de Tombuctú ya se ha resuelto el problema que presenta un país tan extremadamente frágil


No es normal que Francia sea el único país de la UE que se ha enfrentado a una amenaza ya identificada al menos desde 2008.

viernes, 1 de febrero de 2013


¿Qué hace Francia en Malí?

                                                                      Ignacio Ramonet





miércoles, 30 de enero de 2013


Yihadistas en África

Javier Aisa
2010 Otoño


Los activistas de esta tendencia extremista del islamismo consideran que la yihad es algo más que el esfuerzo individual y comunitario para difundir el islam. Elevada a sexto pilar del islam, la yihad significa fundamentalmente la utilización de la violencia para “liberar” a la umma (comunidad musulmana) de quienes no aplican su interpretación radical y rigorista de la ley islámica y con el objetivo de imponer la soberanía divina (hakimiya).
             El yihadismo crece en África con decisión y constancia. Primero en Egipto y el Magreb; después en el África del Sahel, desde Somalia a Nigeria, donde el movimiento Boko Haram hace un llamamiento a la yihad contra las tribus cristianas. Hace pocos días, varios atentados en Uganda causaron la muerte a 74 personas. Sus autores  proceden de las milicias Al Shabab (Juventud) que prácticamente controlan la mayor parte del centro y del sur de Somalia, incluida la capital Mogadiscio, desde hace dos años, en abierta lucha con el Gobierno Federal de Transición, apoyado por Estados Unidos, la Unión Europea y las fuerzas armadas de la Organización para la Unidad Africana. Precisamente, Uganda integra este contingente y en la base de Bihanga acoge a los instructores de la Unión Europea – incluida España - que forman a 2.000 soldados somalíes. En consecuencia, este país se ha convertido en uno de los principales enemigos de Al Shabab.
            El yihadismo se forja en los textos de los egipcios Fárach y Al Zawahiri (luego, acompañante de Bin Laden); el activismo de varios grupos radicales (Tafkir, Yihad...) en Egipto; y la militancia intelectual del jordano Abd Allah Azzam. Esta yihad extrema obliga a que todo musulmán advierta los peligros internos  y externos que amenazan al islam – muchos ciertos, pero también manipulados – ante los que es imprescindible el combate, sea individual o mediante la creación de una vanguardia de convencidos y milicias. Desde 1979, las tierras afganas son el campamento de formación, el banderín de enganche de prosélitos y escenario de lucha directa - contra los musulmanes e islamistas moderados y reformadores, los gobiernos corruptos y las fuerzas occidentales – que sirven de ejemplo a las diversas y múltiples luchas locales de los yihadistas. Según pasan los años, las diferentes yihad locales  - aisladas y sin apenas relaciones - se extienden en focos internacionales. En 2001, con Al Qaeda, se convierten en una tendencia global, que desborda los límites de los Estados y se configura como una nebulosa de grupos dispuestos para el adoctrinamiento y la acción violenta, que se reproducen, transforman y complementan.
            Ahora atraviesan horas difíciles en Asia Central, Iraq, Arabia Saudí y Yemen. Por tanto, necesitan exhibir su poderío en acciones, logística y propaganda en África. Se aprovechan del empobrecimiento crónico, la fragilidad política, los gobiernos corruptos y los intereses extranjeros. En el norte de África, los Grupos Salafíes para la Predicación y el Combate lideran la yihad insurreccional en el Magreb argelino  y establecen lazos con otros núcleos en Marruecos, Túnez y Libia. Luego, han formado una red, reconocida por Al Qaeda en 2006 como un movimiento afín, para lograr así legitimidad religiosa y política y fortaleza organizativa y ofensiva: Al Qaeda del Magreb Islámico. Pero, vencidos en el norte por las fuerzas de seguridad argelinas, los activistas se repliegan y difuminan, con bases móviles y efectivos que se nutren de bandas de traficantes, contrabandistas y de algunos grupos de nómadas, en el triángulo que dibujan las fronteras de Malí, Níger, Argelia. En el desierto del Sahel han sido asesinados en junio ocho militares y tres guardias argelinos y todavía permanecen secuestrados los dos cooperantes españoles.
            El enfrentamiento armado está servido en la región también por el incremento de las medidas de seguridad. Los Estados Mayores de Libia, Burkina Faso, Malí, Mauritania, Níger, Chad y Argelia han establecido una estrategia común contra el terrorismo y la delincuencia. Estados Unidos y Francia apoyan con armamento y maniobras conjuntas (Flintlock 10, con presencia española). No obstante, los Estados africanos reclaman ayuda, pero rechazan la creación de bases militares extranjeras para no perder capacidad de liderazgo, soberanía y el control del territorio. El ejército argelino encabeza el despliegue en el Sahel por su experiencia y eficacia desde hace veinte años. Su decisión es clara: ninguna negociación - y la crítica consiguiente a los gobiernos más débiles y proclives a posibles arreglos, como Malí - y derrota de los yihadistas para evitar cualquier obstáculo en la explotación de sus reservas de petróleo, gas y uranio, situadas precisamente en el Sahel.
Por desgracia, esta determinación convive con la consolidación de Estados más autoritarios, que impiden el ejercicio libre de la oposición. En una escalada de la tensión cada vez mayor, el reforzamiento de la seguridad proporciona más bazas a los movimientos yihadistas violentos. Se perfila así un futuro amenazador.